Cuando pensamos en temperatura ideal de calefacción, buscamos ese punto en el que la casa está confortable pero la factura no se dispara. La buena noticia: los expertos coinciden en un rango óptimo y en hábitos sencillos que marcan la diferencia. A continuación, te explico qué grados poner, por qué la “regla de los 19 ºC” quedó obsoleta y cómo combinar ajustes de termostato con trucos prácticos para ahorrar en calefacción este invierno.
La cifra clave: ¿cuántos grados poner en casa?
Los últimos artículos especializados señalan un rango ideal entre 19 y 21 ºC para la mayoría de los hogares. Este intervalo equilibra confort y eficiencia, y evita el salto de consumo que aparece cuando forzamos la calefacción por encima de lo necesario. Además, conviene recordar una pauta clásica: cada grado extra sobre ese rango puede elevar el gasto alrededor de un 6–7% (regla práctica usada por divulgadores y organismos).
Resumen rápido: 20 ºC suele ser un punto muy razonable para zonas de día; puedes bajar a 18–19 ºC en dormitorios y 17 ºC en pasillos o zonas de paso.
¿Está “desfasada” la regla de los 19 ºC?
Durante años se popularizó mantener el termostato en 19 ºC para ahorrar. Hoy, con viviendas mejor aisladas y calderas o bombas de calor más eficientes, varios medios y expertos matizan que esa cifra única no sirve para todos los hogares: muchas personas pasarán frío, elevarán el termostato a trompicones y consumirán más por ciclos de calentones. La recomendación actualizada es moverse alrededor de 20 ºC y ajustar según aislamiento, salud y hábitos.
Ajustes por estancia y por horario (confort inteligente)
- Salón y zonas de día: mantén 20–21 ºC cuando estés en casa. Si te mueves mucho o hay buena radiación solar, 20 ºC bastan.
- Dormitorios: baja a 18–19 ºC por la noche; dormirás mejor y ahorrarás.
- Baños: puedes precalentar a 21 ºC durante 20–30 minutos antes de ducharte y volver al rango normal.
- Zonas de paso: 17 ºC suele ser suficiente.
- Horarios: programa reducciones cuando salgas o duermas; el consumo sube si mantienes la casa “a tope” todo el día. https://www.heraldo.es/noticias/economia/2025/12/09/temperatura-idea-calefaccion-casa-no-disparar-facturas-gas-luz-1779315.html
Truco de oro: coloca el termostato lejos de radiadores, ventanas y fuentes de calor para que mida la temperatura real de la estancia. Un mal emplazamiento falsea la lectura y te hace gastar de más.
Encender y apagar vs. mantener estable: ¿qué conviene?
No existe una regla universal porque depende del aislamiento y del equipo. Con buen aislamiento y sistemas eficientes (como bomba de calor), conviene programar subidas y bajadas suaves en función de tu presencia, evitando picos altos y periodos largos “a tope”. Si te ausentas muchas horas, baja varios grados y recupera la temperatura al volver. Lo importante es huir del “o todo o nada” y pasar a un control fino por horarios y estancias. https://www.xataka.com/energia/calefaccion-tu-casa-tiene-temperatura-secreta-pasas-tu-factura-se-dispara
Errores que disparan la factura (y cómo evitarlos)
- Tener el termostato demasiado alto “por si acaso”. Sube medio grado cada 30 minutos si notas fresco; evitarás sobrepasarte. https://www.xataka.com/energia/calefaccion-tu-casa-tiene-temperatura-secreta-pasas-tu-factura-se-dispara
- Calentar habitaciones vacías. Cierra puertas y purgue radiadores al inicio de temporada para mejorar rendimiento.
- Purgar tarde o nunca. El aire en el circuito baja la eficiencia; una purga rápida mejora el calor emitido. https://www.heraldo.es/noticias/economia/2025/12/09/temperatura-idea-calefaccion-casa-no-disparar-facturas-gas-luz-1779315.html
- Aislamiento olvidado. Las infiltraciones por ventanas y cajas de persiana te obligan a subir grados; pon burletes y cortinas térmicas.
- Radiadores tapados. Sofás o muebles delante bloquean la convección; separa 10–15 cm.
- Programas sin revisar. Revisa tu calendario semanal (laborables vs. fines de semana) y ajusta temperatura nocturna.
Termostatos y válvulas inteligentes: más confort, menos consumo
Los termostatos programables y las válvulas termostáticas por radiador permiten fijar temperaturas diferentes por habitación y activar el calor solo cuando hace falta. Así consigues dos cosas: comodidad y ahorro del 10–20% en muchos hogares, según la disciplina con la que gestiones horarios y consignas. Además, si trabajas en casa, puedes calentar tu zona de trabajo sin elevar el resto. https://www.eleconomista.es/retail-consumo/noticias/13653425/11/25/la-regla-de-los-19-grados-es-historia-esta-es-la-temperatura-que-recomiendan-los-expertos-para-ahorrar-en-calefaccion-en-invierno.html
Salud y confort térmico: no todo es el número del termostato
- Humedad relativa 40–60%: si el aire está demasiado seco, sentirás más frío con la misma temperatura.
- Ropa de abrigo en casa: una capa extra te permite bajar 1 ºC sin perder confort.
- Sol de invierno: sube persianas y corre cortinas durante el día y aíslas por la noche.
- Dormir mejor: en dormitorios, menos temperatura y buena ventilación suelen mejorar descanso y salud.
Estas medidas te permiten quedarte en el rango 19–21 ºC sin sensación de “casa fría”, cumpliendo con la evidencia divulgada por la prensa especializada y evitando la rigidez de los 19 ºC “para todos”. https://www.eleconomista.es/retail-consumo/noticias/13653425/11/25/la-regla-de-los-19-grados-es-historia-esta-es-la-temperatura-que-recomiendan-los-expertos-para-ahorrar-en-calefaccion-en-invierno.html
Ejemplo práctico de ahorro (regla del 6–7% por grado)
Imagina que mantienes el salón a 22 ºC y decides probar con 20,5–21 ºC. Ese 1 ºC menos puede reducir el gasto de calefacción alrededor de un 6–7% sin perder confort si acompañas con textiles, cierre de infiltraciones y programación inteligente. Repite el ajuste en dormitorios y pasillos y verás un recorte adicional mes a mes.